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YOGA Y EQUINOCIO DE OTOÑO.

MOMENTO PARA DESHACERTE DE TODO LO QUE NO NECESITAS, TANTO FÍSICA COMO EMOCIONALMENTE…

Entre el 21  y el 24 de Septiembre, suele tener lugar el Equinoccio de Otoño, un momento mágico, en el que las fuerzas del día y de la noche han encontrado su punto de equilibrio para, a partir de entonces, balancearse hacia, en este caso, la noche… Así, a partir de este momento, los días tendrán menor duración que las noches: es el triunfo de lo oscuro, lo pasivo, la sombra, la calma… Todo irá replegándose progresivamente y la energía comenzará a cambiar su dirección.

El otoño es una estación de recogida y de preparación. Es el momento en que se celebra la recogida de los frutos ya maduros y se eligen las semillas que formarán parte de la próxima cosecha. Y al igual que en la Naturaleza, para nosotros también es el momento de recoger aquellos frutos que hemos ido cultivando en el ciclo anterior y decidir qué semillas sembraremos para cuando llegue el Solsticio de Invierno.

El Otoño es la estación del cambio y de la transición del viejo ciclo, que ha culminado con el fin del verano, y el nuevo ciclo que comenzará en el Solsticio de Invierno. Tanto la Naturaleza como nosotros nos preparamos para el ciclo. Y estos cambios, en muchas ocasiones, se traducen con síntomas como cansancio, apatía, astenia, dolor articular, constipados… Es decir, la llegada del Otoño puede significar para nosotros un periodo de inestabilidad física, mental y espiritual. Sin embargo, a través del autoconocimiento y del Yoga, podemos sacarle un gran provecho y disfrutar de ella.
A través de las técnicas del Yoga, iniciamos un conocimiento interior en todos los ámbitos de nuestro ser, que nos ayudan a detectar esos cambios y a aceptarlos. 

ELEMENTO: Metal.

COLOR: Blanco.

ÓRGANOS: Pulmones e Intestino Grueso.

CUALIDADES DEL CORAZÓN: Pena, Valentía y Alegría.

CICLO VITAL: La edad adulta mediana y tardía.

CICLO CREATIVO: Cosechar y festejar.

CICLO MENSTRUAL: La semana anterior a la menstruación.

CICLO LUNAR: Luna Menguante.

ACCIONES: Interiorizar, centrarse, mirar hacia dentro y dejar ir.

CENTRO DE ATENCIÓN: Recibe el crecimiento que has experimentado los seis meses anteriores, y deshazte de lo que ya no te sirve. Lleva contigo sólo lo que necesites.

EL OTOÑO – LA COSECHA…

Durante estos meses cruciales, la naturaleza se prepara para su larga hibernación y nos enseña a que hagamos lo mismo. Es tiempo de interiorizar, almacenar, organizar y bajar el ritmo después del tempo rápido del verano y el impulso incesante que la ida moderna suele exigir, empezar a bajar la velocidad… Estamos en el proceso de dejar que las cosas se marchiten y se caigan, para recoger después solo lo que es esencial para los meses de invierno.

Al igual que la naturaleza, nosotr@s también respondemos intuitivamente a los cambios de esta estación pasando más tiempo en casa…inmers@s en proyectos…esstudios….Esta cualidad nos hace retirarnos no solo a nuestras casas, sino también a nuestros mundos interiores y emocionales. Ahora es el momento de recoger los frutos de los meses anteriores y apreciar todo lo que has crecico y florecido…

Es hora de pasar más tiempo con un@ mism@ y preguntarte ¿qué es lo esencial? ¿qué te llevarás al tiempo de ensoñación del invierno, y qué dejarás atrás…? ¿qué se tiene que quitar para que la esencia brillante de lo que somos brille como un diamante?

Permítete más tiempo para descansar….

Este despojamiento viene del discernimiento… Considera honestamente tu vida y a ti mism@. ¿Qué funciona? ¿Qué no funciona? ¿Qué puedes dejar atrás por ti mism@ y en qué necesitas que te guien?

La medicina tradicional china reconoce la pena y la tristeza como emociones primarias del otoño, las cuales se transmutarán en valentía.

DEJAR IR…

A lo que el otoño nos invita es a hacer un repaso de lo que sirve y lo que no en nuestra vida en todas sus facetas: familia, trabajo, amigos, emociones, sueños y proyectos, comida, pensamientos… El otoño nos invita a afianzarnos, a echar raíces, a quedarnos con lo esencia y seguir haciendo todo lo que tenemos que hacer desde ahí, desde ese estado donde sabemos quitarnos de todo lo superfluo para avanzar más ligeras. Hacer desde ese estado de serenidad y sabiduría. Sácalo a la luz de tu consciencia y visualiza las hojas del árbol que empiezan a caer: sin ningún esfuerzo, bajan a la tierra para desintegrarse y hacer abono. Suelta todo lo que puede detenerte en tu recolecta.

Dejar ir es una de las lecciones de vida más difíciles de aprender…pero podemos empezar a aprender esta lección en situaciones más simples y llevaderas, como en nuestra propia RESPIRACIÓN… Con cada ciclo de la respiración estás dejando ir con tu exhalación…

A veces necesitas que las cosas se marchiten, como los brotes del verano, antes de poder empezar con algo nuevo….

Dejar ir también significa permitirte ser completamente como eres y hacer lo necesario para poder soltar o que tienes agarrado. El proceso no es siempre agradable, pero es real. Dejar ir nos exige ser despiadadamente honest@s acerca de lo que senteimos…

Considera qué relaciones, creencias y actividades ya no te sirven. Verás en qué casos estás list@ para dejarlas marchar, y puedes usar las corrientes de despedida y de pena inherente a esta estación para acercarte al lugar donde nuevas oportunidades, personas y formas de ser te esperan….

Asomarte a sentimientos poco agradables no significa que seas una persona triste y pesimista, sino todo lo contrario, te lleva directamente a tu corazón y a tu esencia, y que no depende de tu estado de ánimo o de si las cosas funcionan o no como tu quieres…. Esto es lo que nos enseña la alquimia de la estación del otoño: despojarnos de lo que no es esencial para revelar lo que es verdadero y permanente…mantener tu centro mientras participas en tus subidas y bajadas…

YOGA EN OTOÑO…

Con las prácticas de Yoga del Otoño, lentas pero aún así dinámicas, aprenderás a que está bien empezar a bajar el ritmo y escuchar tu sabiduría interior…

Es muy fácil sufrir hiperestimulación en otoño por todos los nuevos cambios y vuelta a las rutinas…En mitad de todos esos cambios, tus prácticas de yoga y meditación te están esperando como lo harían unas buenas amigas. Te sirven de refugio, ofreciéndote un lugar tranquilo para centrarte, aclarar tu mente y reconectar con lo que realmente importa y liberar emociones….

¿De qué manera puede ayudarnos el Yoga en el Otoño?

Las distintas técnicas del Yoga están orientadas sobre todo a tener una mayor consciencia de nosotros mismos y de nuestros koshas o envolturas. Conocernos a nosotros mismos en el aspecto físico, mental, energético y espiritual nos ayuda a alcanzar una mayor comprensión de todo aquello que sucede en nuestro entorno y en nuestro interior. Muchas veces nos sentimos perdidos, sin entender qué nos pasa o por qué nos sucede lo que nos sucede y simplemente entendiendo que en muchos casos simplemente son procesos naturales, puede llegar a quitarnos un gran peso de encima y, sobre todo, actuar para buscar reestablecer el equilibrio.

Las Asanas nos van a ayudar a encontrar el bienestar físico: cuando practicamos un asana, no solamente estamos desarrollando la flexibilidad, la fuerza, el equilibrio o la resistencia, sino que también debemos implicar la mente y la respiración, por lo que su práctica nos va a ayudar a:

  • Mejorar y equilibrar los sistemas del cuerpo: sistema coronario, sistema nervioso, sistema digestivo, sistema excretor, sistema reproductor, sistema musculoesquelético, sistema respiratorio.
  • Prevenir enfermedades infecciosas como catarros, resfriados, o gripes.
  • Mejorar enfermedades crónicas como artritis y atrosis, enfermedades coronarias, enfermedades inmunodeficientes, o enfermedades mentales.
  • Desarrollar las capacidades físicas de flexibilidad, fuerza, equilibrio, resistencia, entre otras.
  • Aumento de la capacidad respiratoria, siendo de gran ayuda en problemas de asma, bronquitis, alergias, etc.
  • Tonificar el cuerpo y la musculatura.

El Pranayama nos va a ayudar a mejorar nuestro bienestar físico, pero sobre todo va a incidir en el equilibrio cuerpo-mente. Nos va a ayudar a:

  • Mejorar las capacidades intelectuales: concentración, memoria, creatividad, análisis, etc.
  • Mejorar nuestro estado de humor y controlar nuestras emociones a través de la respiración.
  • Conseguir la paz y la calma mental.
  • Aumentar nuestra capacidad respiratoria, siendo de gran importancia en los demás sistemas corporales.

La Relajación, la Interiorización y la Concentración van a incidir sobre todo en nuestro bienestar espiritual, mental y físico, ayudándonos a:

  • Eliminar los patrones negativos mentales, y sustituirlos por nuevos patrones mentales positivos, que nos ayuden a crecer y desarrollarnos. Aumentando nuestra confianza y nuestra autoestima.
  • Encontrar el verdadero descanso y eliminar todas las tensiones que se producen dentro de nosotros.
  • Mejorar el funcionamiento de todo el organismo, ayudar a la regeneración de los tejidos.
  • Sentirnos mejor con nosotros mismos y con nuestro entorno.
  • Desarrollo del conocimiento interior y de los aspectos espirituales.

CÓMO NOS AFECTA LA LLEGADA DEL OTOÑO

  • A nivel físico, podemos encontrarnos con problemas de alergias, enfermedades que afectan al aparato respiratorio (asma, rinitis, catarros, enfriamientos…). Pero también podemos ver que se incrementan los problemas de estreñimiento, gases. Las personas con dolencias cardíacas, inmunodeficientes y psíquicas pueden ver en esta estación un empeoramiento. Así como aquellas personas que padecen de artrosis y de artritis van a sufrir un empeoramiento.  Por otro lado, lesiones musculares como contracturas pueden ser en esta fecha más dolorosas debido al cambio de la temperatura.
  • A nivel mental, nos sentimos más cansados, más desconcentrados y tenemos un humor muy variable, tendiendo a la depresión. Además se incrementa el estrés y la ansiedad tanto  por los factores externos, como por factores psicológicos que implica la vuelta al trabajo. Así mismo, nos cuesta muchísimo más permanecer concentrados, nuestra mente está totalmente dispersa.
  • A nivel energético, estamos más apagados, sin fuerzas, o quizás todo lo contrario, vamos de un lado a otro sin parar, pero sin orientación ninguna, sin saber qué hacer: queremos hacer cosas, y no atinamos con nada.

Y recuerda, en el Otoño, ¡también se disfruta!

Es el momento de pasear y sentir las hojas crujir bajo nuestros pies,

Es el momento de leer un buen libro mientras las gotas de lluvia golpean el cristal.

El momento de disfrutar de una humeante taza de té mientras vemos bailar las hojas con el viento.

El momento de dirigir la mirada hacia nuestro interior y avivar nuestro calor interno.

¡Hay tanto por disfrutar! ¿Y te lo vas a perder?

Namasté.

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